lunes, 1 de mayo de 2017

Despacho de un náufrago #9

Die große Nacht im Eimer (Georg Baselitz 1938)
El beso

Me invitó a salir, y yo le dije: sí. Nunca me había aventurado más allá de los confines de aquella cueva lúgubre y dotada de la calidez de lo conocido, pero ya era mayor y, por primera vez, la libertad no me dio miedo. Allí, junto a una gran amapola me dijo: bésame. Nunca sentí tanto pavor porque, hasta ese momento, no me había dado cuenta de que las hormigas no tenemos labios.

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